CÓMO SANAR A LA COMPRADORA COMPULSIVA QUE HAY EN TI

Publicado por La mochila en

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Tienes un gran problema financiero entre manos si no puedes controlar tu ansia de comprar. El día de hoy te traigo una guía para que detectes patrones que están afectando tus finanzas. Y consejos con el cómo sanar a la compradora compulsiva que hay en ti. No te preocupes vamos a salir de este embrollo.

¿QUÉ ES SER UNA COMPRADORA COMPULSIVA?

Bien en primer lugar debes de conocer el patrón normal de compra. Primero encuentras un producto o servicio que llama tu atención y despierta tu deseo de comprarlo. El segundo paso es  buscas información del producto.

El tercer paso es reforzar la decisión y comparas precios. Empiezas a imaginar el uso que le darás, buscas opciones y finalmente tomas la decisión de comprarlo.

Sin embargo una compra compulsiva se da cuando apenas vez el producto decides comprarlo, sin más. Luego llegas a casa y el producto queda en segundo plano lo que te hizo feliz fueron esos minutos de compra.

cómo sanar la compradora compulsiva que hay dentro de ti
Si la felicidad se acaba cuando terminas de comprar, ¡Tienes un problema!

Depende de que tan fuertes sean tus emociones relacionadas al proceso de compra, más no al producto, para que puedas determinar tu grado de adicción a las compras.

Muchas veces las compras se toman como una terapia, te sientes triste, decepcionada ansiosa o aburrida, y no encuentras mejor opción que salir a comprar. Cuando llegas al centro comercial, o peor estás frente a la pantalla con la tarjeta de crédito en mano, te llenas de euforia. Te olvidas de tus otras emociones, y te lanzas feliz a disfrutar de las compras.

Una vez has finalizado, sientes alivio y satisfacción por haber comprado. Sin embargo luego despiertas ante la realidad de que tienes una cantidad de cosas que no necesitas ni quieres. Sin contar la enorme deuda en tu tarjeta.

DETECTA PATRONES DE CONDUCTA

Algunas características son:

  • Compras sin planificación, odias hacer listas, «le quitan la diversión a la compra»
  • Tienes un deseo intenso e imparable por comprar. Apenas tienes un dinero extra, necesitas gastarlo.
  • Tus emociones te dominan por completo.
  • Cuando vas al centro comercial desearías ir por todas las tiendas y comprar todo lo que vez en frente.
  • Sientes un gran alivio luego de comprar.
  • El producto queda en segundo plano, tanto así que lo guardas sin usar o acabas devolviéndolo.

El síntoma más claro de que necesitas sanar a la compradora compulsiva que vive en ti, es tomar las compras como un pasatiempo. Comprar es tu propia aventura que te llena de felicidad y alegría. Cuando vives las compras de esa manera, generas una adicción en el cerebro. Esta sensación te provoca gastar sin medida, y que luego tengas muchos sentimientos de culpa.

Como vez en este cuadro se mezclan sensaciones de depresión, ansiedad e incluso baja autoestima. Pues muchas veces se busca aprobación y estima al usar artículos caros o parecerse a alguien más. Se dan situaciones en las que se busca la atención de los dependientes. También el poder de tener algo nuevo o simplemente la sensación de felicidad y alivio que te genera comprar algo.

CUANDO PREOCUPARME

Creo que lo más indicado sería decir siempre que tomes las compras como un hobby, tendrás un gran problema financiero entre tus manos. Sin embargo, es necesario sanar a la compradora compulsiva que hay en ti, cuando no es solo un impulso puntual. Puede ser ya un trastorno de la conducta que necesitará ayuda profesional algunas señales de alerta son:

  • Cuando el deseo por comprar se vuelve irresistible, es una idea fija en la mente, provoca ansiedad en la persona por no poder satisfacerlo ya.
  • No se tiene ningún tipo de control, el proceso de compra se siente como una droga a la que la persona es totalmente adicta.
  • El hábito de compra es tan adictivo que empieza a sustituir otros aspectos de la vida. Dejas de salir con tus familiares y amigos por ir al centro comercial. Faltas al trabajo por aprovechar las ofertas en línea.
  • Sufrir de depresión cuando la situación actual le impide comprar.
  • Tener episodios de irritabilidad, de impaciencia como si le faltara una droga.
  • Tener problemas familiares, laborales y financieros graves.
  • Ocultar tus compras, facturas, e incluso olvidar que ya habías comprado un determinado artículo.
  • Haberte dado cuenta de que tienes un problema, prometerte dejarlo y no poder cumplirlo.
  • Sentir vergüenza por este hábito

LA COMPRA NO ES TERAPIA

Como vez, existe un problema emocional de fondo que nada tiene que ver con el objeto de tus deseos. Tiene mucho que ver con alguna necesidad insatisfecha en tu interior, emociones reprimidas u otros problemas, que ni comprando el mundo entero podrá ser resueltos.

Si te encuentras en esta situación, no dejes que esto se apodere y arruine todos los aspectos de tu vida. Busca ayuda profesional. No eres la única que se encuentra en esta situación. No tengas miedo. La mejor manera de disfrutar de una vida libre, es aceptando que necesitas ayuda. Debes saber que si hay como sanar a la compradora compulsiva que hay en ti. Y que eres fuerte a pesar de ello.

CONSEJOS PARA SANAR A LA COMPRADORA COMPULSIVA QUE HAY EN TI

La clave es diferenciar el querer de la necesidad. Quieres este objeto o necesitas este objeto. El cerebro suele ser muy inteligente en lograr racionalizar todo. Por ello, cuando sientas el impulso de comprar, no lo hagas hasta 24 horas después. Así tendrás tiempo de enfocarte en otra cosa, y volverlo a pensar luego.

DALE TIEMPO

Puedes ir alargando el tiempo que necesites para pensar hasta por un mes. Si luego de un mes todavía lo necesitas podrás sentirte tranquila al comprarlo.

Realiza ejercicios de respiración para controlar tu ansiedad, te ayudarán a aclarar la mente, detectar patrones de conducta, y te brindarán mucha calma.

LA ORGANIZACIÓN AL RESCATE

Es clave la realización de un presupuesto personal para que puedas sincerar tus finanzas. Un gran aliciente es tener una meta financiera clara: «Viajar al otro lado del mundo a ver a una amiga de la infancia». Con esto será más fácil controlar un impulso para acercarte cada vez más a esa meta soñada. Incluso a veces a pasos agigantados.

Lo mejor que puedes hacer es utilizar dinero en efectivo. Congela tus tarjetas, si puedes de forma literal, de manera que sea muy difícil disponer de ellas.

Listas para comprar, si aunque las odies, serán tu mejor herramienta contra la compra compulsiva. No enfoques tu atención en lo que te estás privando al comprar de este modo. Sino más bien en lo novedoso que es organizarte así y que pronto serás un ejemplo de organización.

Planea tus compras, mantén un inventario de tus pertenencias, y compra siempre en compañía de alguien de confianza.

Toma conciencia de tus posesiones, identifica las que te traen dicha y las que no. Es un ejercicio muy simple y poderoso. Toma con tus dos manos cada objeto que te pertenece y pregúntate si te trae dicha o no. Si te trae dicha bríndale un lugar en tu casa, sino agradécele por la lección aprendida y decide donarlo o venderlo.

Al hacerlo con cada pieza tomas una conciencia sensorial de lo que te pertenece. La próxima vez que compres, has el mismo ejercicio: ese objeto te está trayendo dicha, o es sólo un pretexto que encubre otra necesidad. Si quieres aprender sobre este tema te recomiendo el libro de Marie Kondo, la magia del órden

LA PARTE EMOCIONAL ES VITAL

Lleva un diario de compras, no solo para que registres tus gastos, sino también registra el estado emocional al comprar. Así sabrás tu situación actual, siempre conocer el problema es el 50% de la solución.

Has una lista de las emociones que sientes al comprar, y busca otras actividades que te brinden las mismas emociones, sin tener que gastar. Que sean cosas sencillas, y saludables. Así cuando tengas un impulso irresisitible de compra sabrás que otra actividad realizar para distraer la mente.

Establece pequeñas metas a cumplir y celébralas por todo lo alto. Te lo mereces. Así te mantendrás motivada en el camino de la recuperación y la estabilidad financiera.

Celebra tus Victorias
Celebra tus pequeñas Victorias

Finalmente, no olvides que las batallas ganadas son las que nos distinguen como seres humanos independientes con gran fortaleza y mucho más positivos y felices. Con estos consejos habrás encontrado la respuesta a ¿Cómo sanar la compradora compulsiva que vive en ti? Animo no estás sola en esta lucha. Suscríbete para más consejos. Te envio un abrazo con mascarilla.

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Categorías: Finanzas

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